Mal de altura (puna): síntomas, aclimatación y cómo prevenirlo
El mal de altura, que en Chile también llamamos puna o soroche, es la reacción del cuerpo cuando sube más rápido de lo que alcanza a adaptarse al aire con menos oxígeno. Suele aparecer sobre los 2.500 metros, y lo más típico es un dolor de cabeza acompañado de náuseas, cansancio, mareo o mal dormir.
La forma más eficaz de prevenirlo es subir de a poco. Las guías de la Wilderness Medical Society recomiendan que, sobre los 3.000 metros, la altura a la que duermes no aumente más de 500 metros por día, con un día de descanso cada tres o cuatro días. Si los síntomas empeoran, no sigas subiendo: baja.
Aquí te explicamos cómo reconocerlo, cuándo es una emergencia, cómo aclimatarte en cerros como el Plomo o el Ojos del Salado y qué equipo sí te ayuda.
¿Qué es el mal de altura y desde qué altura aparece?
Al subir, la presión del aire baja y cada respiración trae menos oxígeno. El cuerpo responde respirando más rápido y, con los días, se adapta: eso es la aclimatación. Cuando el ascenso le gana a esa adaptación, aparecen los problemas.
Bajo este nombre se agrupan tres cuadros: el mal agudo de montaña (MAM), el más frecuente y en general leve si se maneja bien, y dos emergencias poco comunes pero graves: el edema cerebral de altura (HACE) y el edema pulmonar de altura (HAPE). Según el CDC, el HAPE puede ser mortal más rápido que el edema cerebral.
El NHS británico indica que el mal de altura aparece en general sobre los 2.500 metros, y el CDC de Estados Unidos sitúa el riesgo al dormir a unos 2.450 metros o más, a veces incluso menos. Lo que más pesa no es la altura de la cumbre sino a qué altura duermes y qué tan rápido llegaste.
Alturas de referencia en Chile
| Lugar | Altura aproximada | Qué tener en cuenta |
|---|---|---|
| San Pedro de Atacama | 2.450 m | Riesgo bajo al dormir ahí, pero las excursiones del día suben mucho más. |
| Géiseres de El Tatio | 4.200 a 4.300 m | Se llega de madrugada en pocas horas desde San Pedro: es fácil sentir la puna. |
| Cerro El Plomo | 5.424 m | Se hace en varios días con campamentos intermedios; la aclimatación previa marca la diferencia. |
| Ojos del Salado | 6.891 m | Refugios a 5.200 y 5.825 m: se duerme muy alto y hay que llegar bien aclimatado. |
| Aconcagua (Argentina) | 6.961 m | Expedición larga; el ascenso escalonado es parte del itinerario. |
Síntomas del mal agudo de montaña
El MAM suele aparecer entre unas pocas horas y la primera noche después de llegar a la altura. El síntoma principal es el dolor de cabeza, y casi siempre viene con uno o más de estos: falta de apetito, náuseas o vómitos, cansancio fuera de lo normal, mareo y dificultad para dormir. Mucha gente lo describe como una resaca.
Una regla práctica de montaña: si te sientes mal en altura, asume que es mal de altura hasta que se demuestre otra cosa. No es momento de minimizarlo para seguir con el grupo.
Ojo: sobre los 2.700 metros casi todos respiran de forma irregular al dormir. Por sí solo, eso no es señal de enfermedad.
Edema cerebral (HACE) y pulmonar (HAPE): cuándo es una emergencia
Estos dos cuadros no se "aguantan". Si sospechas alguno, la prioridad es bajar y pedir ayuda.
Edema cerebral de altura (HACE)
El CDC lo describe como la etapa final del MAM, y es raro bajo los 4.300 metros. Las señales clave son confusión, somnolencia, cambios de conducta y, sobre todo, pérdida del equilibrio: la persona camina como si estuviera ebria. Una prueba sencilla es pedirle que camine en línea recta poniendo un talón delante de la punta del otro pie. Si no puede, trátalo como una emergencia.
Edema pulmonar de altura (HAPE)
Comienza con falta de aire mayor a la esperable al caminar, menor rendimiento y tos. Avanza a falta de aire en reposo, tos que pasa de seca a húmeda (a veces con espuma o sangre), labios azulados y cansancio extremo. El CDC advierte que puede aparecer solo, sin un mal agudo de montaña previo.
| Cuadro | Señales principales | Gravedad | Qué hacer |
|---|---|---|---|
| Mal agudo de montaña (MAM) | Dolor de cabeza con náuseas, cansancio, mareo o mal dormir | Leve a moderada | No subir más. Descansar a la misma altura. Si empeora o no mejora en un día, bajar. |
| Edema cerebral (HACE) | Confusión, somnolencia, pérdida del equilibrio | Emergencia | Bajar de inmediato acompañado y pedir rescate. |
| Edema pulmonar (HAPE) | Falta de aire en reposo, tos persistente, labios azulados | Emergencia | Bajar de inmediato con el menor esfuerzo posible y pedir rescate. |
Las guías de la Wilderness Medical Society indican que el MAM y el HACE suelen mejorar al descender entre 300 y 1.000 metros, y que en el HAPE conviene bajar al menos 1.000 metros o hasta que los síntomas cedan. El oxígeno o una cámara hiperbárica portátil, en manos de alguien capacitado, pueden ganar tiempo, pero no reemplazan el descenso cuando es posible.
En Chile, los números de emergencia son el 131 (SAMU), el 133 (Carabineros) y el 136 (Cuerpo de Socorro Andino). En gran parte de la cordillera no hay señal, así que un comunicador satelital con SOS puede ser la única forma de pedir ayuda.
Cómo aclimatarse: la regla del ascenso gradual
No hay truco que reemplace el tiempo. La Wilderness Medical Society recomienda que, una vez sobre los 3.000 metros, no aumentes la altura a la que duermes en más de 500 metros por día, e incluyas un día de descanso (sin subir el lugar donde duermes) cada tres o cuatro días. El CDC lo expresa parecido: una noche extra por cada 1.000 metros de ganancia en la altura de pernocte. Fíjate en que la regla habla de dónde duermes, no de cuánto subes durante el día.
Subir alto, dormir bajo
De día puedes subir más que tu campamento y volver a dormir abajo, como hacen las expediciones al portear carga. En la cordillera de Santiago, muchos preparan el Plomo con salidas de día a cerros más bajos y una o dos noches en los campamentos intermedios antes de la cumbre. Si estás armando ese plan, revisa Cerro El Plomo: ruta, dificultad y guía para preparar el ascenso.
Las primeras 48 horas
El CDC recomienda evitar el alcohol durante las primeras 48 horas en altura y hacer solo ejercicio suave en ese período. El alcohol y los sedantes además deprimen la respiración durante el sueño.
Hidratación: suficiente, no forzada
La deshidratación produce síntomas parecidos a la puna, y en la montaña se pierde mucha agua al respirar aire seco. Pero tomar agua en exceso no previene el mal de altura y puede bajar el sodio en la sangre. Toma de forma regular, sin obligarte a litros de más.
Estar en forma no te protege
El CDC es explícito: el entrenamiento y la buena forma física no cambian el riesgo. Un deportista que sube en un día a 4.500 metros puede enfermarse igual que cualquiera. Lo que sí sirve como pista es tu historial: cómo reaccionaste antes en alturas y ritmos de ascenso parecidos.
¿Hay medicamentos para prevenir el mal de altura?
Sí. Existen medicamentos para prevenirlo en ascensos rápidos o en personas con antecedentes, y otros para tratar los cuadros graves. El más conocido es la acetazolamida, pero requiere receta y debe indicarlo un médico, idealmente con experiencia en medicina de viaje o de montaña, que evalúe tu salud y tu plan de ascenso. Ningún medicamento reemplaza el ascenso gradual, y no deben usarse para tapar síntomas y seguir subiendo.
Si tienes una enfermedad cardiaca o pulmonar, apnea del sueño, estás embarazada o tuviste un edema de altura antes, el CDC recomienda consultar con un médico que conozca la medicina de altura antes de viajar.
Oxímetro y reloj con SpO2: apoyo, no diagnóstico
Un oxímetro de dedo o un reloj con sensor de saturación mide cuánto oxígeno lleva tu sangre. En altura ese número baja en todas las personas, y es normal. La saturación por sí sola no confirma ni descarta el mal agudo de montaña: el diagnóstico se basa en cómo te sientes y en las señales descritas arriba. Úsalo para ver tendencias, como si tu saturación de la mañana mejora con los días, y nunca para convencerte de seguir subiendo cuando te sientes mal. El frío en los dedos y el movimiento alteran las lecturas, y la propia Garmin aclara que su función Pulse Ox no es un dispositivo médico.
Donde un reloj sí aporta es en el altímetro: saber cuánto subió tu campamento te ayuda a respetar la regla de los 500 metros. El Garmin Instinct 3 45 mm Solar y el Garmin Instinct 3 45 mm AMOLED incluyen altímetro barométrico, oxímetro de pulso y función de aclimatación a la altitud. Fuera de cobertura, el Garmin inReach Mini 2 permite enviar mensajes y activar un SOS por satélite (requiere un plan activo). Revisa todos los modelos en Garmin en Ruta Outdoor.
Equipo que sí ayuda en la altura
Ningún producto previene la puna, pero el frío, la deshidratación y el sol te quitan energía para decidir bien.
Capas para el frío y el viento
En altura la temperatura cae rápido al atardecer. Una primera capa como la Primera Capa Wool40 Aero Longsleeve La Sportiva, una chaqueta de pluma como la Chaqueta Lumina 200 Down La Sportiva para campamento y paradas, y un gorro como el Gorro de Lana Mountain Pro Naturehike te ayudan a descansar mejor.
Hidratación a mano
Si el agua va al fondo de la mochila, tomas menos. La Botella 1L Boca Ancha Nalgene es fácil de llenar con nieve derretida, y la Bolsa de Hidratación AONIJIE HydroFlow te deja tomar sin detenerte. Bajo cero, la manguera puede congelarse: sopla el agua de vuelta a la bolsa después de cada sorbo.
Lentes de categoría 4 y protector solar
La radiación ultravioleta aumenta con la altura y la nieve la refleja, así que la ceguera de la nieve y las quemaduras son comunes en la cordillera. En glaciar y alta montaña usa lentes de categoría 4 con protección lateral, como el Lente Ultimate Cover Spectron 4 Julbo, o el Lente Altamont Cat 4 Polarizado Solar. La categoría 4 no es apta para manejar; si tienes dudas, revisa nuestra guía de categorías de lentes de sol para montaña y nieve. Suma protector solar de factor 30 o más y protector labial, y reaplícalos durante el día.
Checklist para prevenir el mal de altura
- Si tuviste puna fuerte o un edema antes, o tienes una condición de salud, consulta a un médico antes de salir.
- Arma un itinerario que respete los 500 metros diarios de altura de pernocte sobre los 3.000 metros, con días de descanso y días de margen.
- Primeras 48 horas: sin alcohol y con actividad suave.
- Toma agua de forma regular, sin forzarte.
- Abrígate en campamento y protege ojos y piel del sol.
- Revisa tus síntomas y los de tus compañeros cada mañana y cada noche.
- Acuerda quién baja con quién si alguien se enferma: nadie desciende solo.
- Lleva una forma de pedir ayuda sin señal y anota el 131, el 133 y el 136.
Preguntas frecuentes
¿Puna, soroche y mal de altura son lo mismo?
Sí. Puna y soroche son los nombres populares en Chile y en los Andes para el mal agudo de montaña. Los términos médicos distinguen además el edema cerebral y el pulmonar de altura, que son las formas graves.
¿Me puede dar puna en San Pedro de Atacama?
Dormir en San Pedro, a unos 2.450 metros, rara vez produce síntomas importantes. El riesgo está en excursiones como El Tatio o los salares altiplánicos, que superan los 4.000 metros y se alcanzan en pocas horas. Deja las salidas más altas para el final de tu estadía.
¿Cuánto dura el mal de altura?
El mal agudo de montaña leve suele mejorar descansando a la misma altura. Si los síntomas empeoran o no mejoran después de un día, el NHS recomienda bajar entre 300 y 1.000 metros. Ante señales de edema cerebral o pulmonar, hay que bajar de inmediato.
¿Tomar mucha agua previene la puna?
No. Hidratarte bien es necesario, porque la deshidratación se confunde con la puna, pero beber en exceso no la previene. Toma de forma regular según tu sed y el color de tu orina.
¿Cuándo tengo que bajar sí o sí?
Cuando aparecen confusión, pérdida del equilibrio, falta de aire en reposo o tos persistente, o cuando el mal agudo de montaña empeora pese a descansar. Nunca subas a dormir más alto con síntomas, y no dejes bajar sola a una persona enferma.
Prepara tu salida en altura con Ruta Outdoor
Si estás armando tu equipo para el Plomo, el Ojos del Salado o un viaje al altiplano, revisa relojes con altímetro, capas y lentes de categoría 4 en Ruta Outdoor. Si tienes dudas, escríbenos por WhatsApp al +56 9 6335 3397 o visítanos en el showroom de Providencia (Santa Beatriz 111, oficina 704), de lunes a jueves de 10:00 a 18:00 y viernes de 10:00 a 17:00.
Foto de portada: Plaza de Mulas, Aconcagua, de Radu Vatcu, CC BY 2.5, vía Wikimedia Commons.